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        Ser escritor

 

Como tantos, consumí media vida planteándome el reto de escribir, sin sospechar que finalmente lo lograría con modestas y económicas herramientas.

Bastaron cientos de pacientes horas, decenas de borradores, una computadora y el simple y honesto deseo de contar una historia, eso es todo.

Lo demás, lo que sigue, está más emparentado con la profesión literaria que con su génesis : la  austera vocación del escritor.

Ambas son, a mi juicio, legítimas búsquedas pués en tanto la vocación responde al llamado interior, a esa voz que nos incita a escribir, la profesión deviene del llamado exterior, de la necesidad que nuestra historia trascienda, que nos exceda.

Separan una de otra en primera instancia la natural reflexión, ¿si la historia es buena para mí, por qué no habría de serlo para otros?, y en segundo término inciden el aliento o el afecto de terceros que acertadamente o no inducen a publicar.

Ambas son conquistas y nos deparan a su tiempo un estado de plenitud difícilmente comparable a otros logros profesionales, invariablemente más rentables.

Esa plenitud es inquietante, penetrante y curiosa, producto de sensaciones y  emociones que desafían la lógica más sensata.  La primera de ellas se revela al culminar el original, cuando agotamos nuestra capacidad de creación y corrección para abandonarlo a su suerte. Aun cuando el término sea poco feliz lo definiría como un orgasmo literario, fundido entre el placer que se agota y el vacío tremendo de otra ausencia, distinta, única .... no tenemos más para decir,  todo está ahí. ¡que ironía!!

La siguiente sensación es semejante al nacimiento de un hijo con sus cuotas de felicidad, temor e incertidumbre. La criatura se nos aparece en forma de libro e increíblemente se nos parece. La tapa nos denuncia por todo lo que descubran sus páginas . Finalmente, bueno o malo, ¡hay que hacerse cargo!.

¿El libro, la venta? Es un tema para editoriales y librerías.

¿El talento?. Sólo el lector podrá juzgarlo.

¿El escritor?  Lo dicho, el simple y honesto deseo de contar una historia, eso es todo.

 

 

 

Hernán Echeverría

Escritor

hernan@autoresdeargentina.com

 

 

link al libro del autor 

 

link al fragmento "Salva tu alma" de Hernán Echeverría 

 

 

 

 

 

 
 
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