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El

... llegó a su fin
Empuñando la birome identificada con el logotipo del foro, con el bolso obsequiado sobre el regazo y el cuaderno entre las manos -como niños en su primer día de clases-, alrededor de mil asistentes seguimos, línea a línea, la ponencia general de la sesión plenaria, que recayó en Claudio Guillén, miembro de la Real Academia Española. En respetuoso silencio, asintiendo con la cabeza ante las afirmaciones del especialista y plegándonos con tímida risa cómplice a alguna humorada, los inscriptos al Congreso debutamos en El Círculo.
La multitud femenina en las butacas, contrastaba con la unánime presencia masculina detrás de los micrófonos: los ocho oradores eran hombres.
Este hecho se hizo voz al día siguiente, cuando una mujer -de la platea- lo comentó en voz alta a los panelistas pues, en realidad, las exposiciones de los tres días estuvieron hechas por hombres y sólo hubo alguna que otra mujer en las sesiones plenarias de las tardes -paneles simultáneos-, en el Complejo del Parque España.
Aunque el centenario y reacondicionado teatro estaba colmado, cuatro pantallas gigantes -dos dispuestas sobre la escenografía y las restantes, suspendidas en lo alto del telón de fondo- aseguraban la visibilidad desde cualquier punto del auditorio, que llenaba al menos cuatro de las cinco bandejas disponibles. En dos de las imágenes amplificadas se veían, en plano corto, los gestos del expositor de turno. En las otras dos, planos generales del teatro.

Para cubrir lo que sucedía, decenas de periodistas provenientes de todo el mundo ocupaban su sitio en el palco reservado para tal fin o bien siguieron las ponencias desde el centro de prensa montado en el segundo piso del mismo teatro, donde también había pantallas para la retrasmisión. Una actividad febril destinada a que el Congreso llegara con sus noticias a todo el mundo.
En la segunda jornada del III Congreso, después de la apertura de las dos primeras secciones del programa académico, fue la presentación de ocho paneles simultáneos en el Parque de España, la otra sede del foro emplazada en un bellísimo paseo sobre las barrancas del río Paraná, cerca del centro de la ciudad.
El tono allí fue otro. Sin la solemnidad del Teatro El Círculo como escenario, la cercanía de las sillas donde se ubicaba el público respecto de la mesa de panelistas facilitó la interacción: tras la lectura de las exposiciones, hubo tiempo para preguntas, humoradas, anécdotas y polémicas. Los asistentes pedíamos más explicaciones, cuestionábamos algún dicho de los congresistas o planteábamos nuevos temas para encauzar la charla.
Cuando las distintas salas iban quedando vacías, llegó el momento de las más atrevidas. Pudieron así escucharse los ecos de un poema que recitaba al oído, con correcta dicción, una coqueta señora de unos setenta años a uno de los expositores, que agradeció con un beso en la mano.
El patio del Parque de España, convertido en sede de improvisadas tertulias, congregó nuevamente, cuando ya el sol había caído, a asistentes y especialistas. Los ponentes cuyo turno había sido el día anterior se saludaban con quienes expondrían al día siguiente -que se habían acercado a escuchar a sus colegas-, se deseaban buenos augurios y prometían futuros encuentros. Los congresistas nos presentábamos e intercambiábamos opiniones que generaron, en muchos casos, interesantes proyectos. A orillas del río Paraná, café de por medio, las luces seguían iluminando el encuentro.
En este III Congreso Internacional de la Lengua Española, me han tocado vivir las anécdotas más insólitas.
Desde conversar con educadoras de remotas ciudades del interior de la República Argentina, hasta con eminencias del mundo de las letras.
Comentaban las maestras que en sus comienzos, cuando eran muy jóvenes y con todo el empuje, preparaban -con la ayuda de sus familias-, cuadernos para los niños que no disponían de material. Para ello recorrían las empresas de la zona, pidiendo hojas impresas en una sola carilla y ya dejadas de lado, con las que armaban cuadernos. Cortaban los lápices en tres, para que "duraran más" y los guardaban en latitas que habían adornado previamente con florcitas de plástico color naranja. Esas mismas maestras son las que, movidas por su magnífico espíritu de perfeccionamiento, han asistido a este Congreso. Y esas mismas maestras afirman que las condiciones en las que trabajan en muchas escuelas siguen siendo las mismas. Se han oído sus voces en todos los ámbitos del Congreso, reclamando por la igualdad de oportunidades para todos los niños; es de esperar que las hayan escuchado.
También he conversado, por ejemplo, con dos señoras -yendo en un transporte desde el hotel hacia el Teatro El Círculo- sin saber, hasta que ya fue demasiado tarde, que se trataba, nada menos que de Alicia María Zorrilla, Miembro de la Academia Argentina de Letras y de Ivonne Bordelois, consagrada poeta y lingüista argentina. Créanme que lamenté ser tan mala fisonomista.
En el Hotel en donde me hospedaba, tuve la posibilidad de ver al siempre solitario Juan José Sebreli, escritor argentino. Por las calles y en los restaurantes a Ernesto Cardenal, nicaragüense, con su infaltable boina negra y su aire bohemio; a Federico Reyes Heroles, escritor mexicano, quien al comenzar su disertación pidió un aplauso para tanta mujer hermosa como había en la sala, piropo típico de un mexicano que se precie de tal; al Director Académico del Instituto Cervantes, Jorge Urrutia; a Trinidad Morgades, de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, que bregó por los derechos del idioma español en los países africanos, y a infinidad de personalidades, a muchas de las cuales -lamentablemente- no reconocí.
Hacia donde se mirara, uno encontraba personas con los portafolios del III Congreso, que nos fueron entregados a todos los congresistas. Rosario bullía de visitantes argentinos y extranjeros, pero unidos por una sola lengua: el español.
Las actividades culturales que se organizaron como marco para este Congreso eran tantas y tan variadas, que resultaba imposible ver todo lo que tenían para ofrecer: Paseo de los orígenes, muestras fotográficas; inauguración oficial del Museo de Arte contemporáneo de Rosario; inauguración de la muestra "Culturas alternativas, diversidad, derechos"; inauguración de la exposición "Cervantes"; ciclo tango: "Entre rebeldía y poesía"; cena concierto con Panorama de la música argentina; exposición "Canto a Navarra en la lengua castellana; concierto en el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario; "Un paseo por la vanguardia española", instantánea de Ramón Gómez de la Serna; muestra de José María Larrondo: "Nadador en la tormenta"; presentación de "No es posible callar", de Héctor Tizón; "Nuestras raíces", danzas españolas, en la explanada; espectáculo: "Una vida para el tango"; Primer Encuentro de Cantautores Rosarinos; concierto de "Música contemporánea en tiempo real"; charla de Ernesto Cardenal y Jorge Boccanera; charla de Angélica Gorodischer y Mempo Gardinelli; exposición de dibujos de Fontanarrosa; conferencia de Jaun Ramón Corpas Mauleón; espectáculo: "Rosario. Territorio de palabras"; cambio de mando de los Gigantes del Centro Navarro; concierto de la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario; presentación de "El erótico batallar", de Horacio de Zuasnábar; charla de José Saramago; Fiesta gaucha; espectáculo "Tango, mitos"; homenaje a Ernesto Sábato; diálogo con Abel Posse; Festival de música popular; ballet Ñasaind´ÿ (Claro de luna); muestra "La sociedad de los artistas"; muestra "De Durero a Picasso. Cinco siglos de grabado"; muestra "El paisaje de Berni. ¿Sólo paisajes?; homenaje al IV Centenario del Quijote; exposición: "El porvenir de las palabras"; exposición "Los escritores según Rep"; y, concienzudamente, creo que me he olvidado de alguno.
En el Teatro El Círculo escuché a todos los expositores; en el Complejo del Parque España a todos los panelistas que pude -se superponían, por supuesto, ya que eran paneles simultáneos-, y sobre ellos comentaré mis impresiones, salvo las concernientes a nuestra Subsecretaria de Cultura, la Lic. Magdalena Faillace, por motivos obvios. Quien desee saber algo específico al respecto, puede comunicarse a mi correo electrónico, correcciones@hildalucci.com.ar
Sin embargo, la ceremonia que tuvo la mayor emotividad fue la del último día, con la presencia de nuestro queridísimo Maestro, Ernesto Sábato y el renombrado José Saramago, escritor portugués, ganador del Premio Nóbel de literatura, quien participó del homenaje a un Sábato emocionado hasta las lágrimas, quien arrancó vítores acompañados de interminables aplausos en todos los presentes.
Este Congreso ha hallado eco en todos los confines del mundo y, por lo tanto, hay mucha información que ya se ha recibido por los medios que han cubierto el acontecimiento. Tuve oportunidad de conseguir un pase de Prensa y accedí a las salas de periodistas, que se movían con ritmo frenético acercando la información en el momento en que sucedía. Para ello contaban con recintos preparados específicamente, con faxes, teléfonos, computadoras y toda la tecnología que necesitaban. Se han publicado en todos los medios y se han visto por televisión los puntos culminantes, las ponencias y los paneles simultáneos; por eso considero que, lo más acertado, es dar mi propia visión de este Congreso, lo que he podido recoger como experiencia positiva, también la negativa y mis propias conclusiones. No se debe olvidar que es sólo eso: mi visión -y, como tal, parcial- de lo que he experimentado.
Al arribar a Rosario, los comentarios eran negativos.
-El Presidente aún no ha llegado, dejó esperando al Rey, ¡nada menos que al Rey! -decían todos.
Pero, en fin, sabemos la poca afinidad que tienen las máquinas voladoras de todo tipo (eso incluye aviones y helicópteros) con nuestro primer mandatario. Por lo cual, con una diferencia horaria que cambió los planes de muchos, el acto se llevó a cabo luego del almuerzo en la Bolsa de Comercio. Por supuesto, el operativo de seguridad estaba extendido a las zonas aledañas.
La ciudad era una fiesta: banderas españolas, colectividades españolas con sus trajes típicos, música española, las niñas que luego trabajaron como recepcioncitas durante todas las ponencias, tanto en el teatro El Círculo como en el Parque España, vestidas con falda negra blusas blancas y un corbatín amarillo y rojo. Todos los comercios y edificios engalanados con banderines con el logotipo del Congreso, en amarillo y rojo... por un momento pensé: ¿estamos en Argentina? ¿Dónde están nuestros colores?
En verdad, parecía que estábamos en algún lugar de España -por la que todos sentimos una especial afinidad-, en vez de habernos vestido con nuestros colores para esperar al Rey, a su comitiva y a todos los que vinieron, como invitados o congresistas, a pisar el suelo argentino.
Tuvimos una figura del Quijote -que todos veneramos por su valor-, para fotografiarnos con él a la salida de las ponencias, pero nos olvidamos de nuestro Martín Fierro, ausente sin aviso. Justamente en esa foto -demasiado borrosa- estoy posando junto a él, en la explanada del Parque España.
Saramago
En el acto de entrega de los premios correspondientes al "Certamen Nacional de Escritura 2004" que se realizó el viernes 19 en la escuela Normal No. 2 ''Juan María Gutiérrez'' de Rosario, los concurrentes, emocionados, aplaudieron largamente las palabras del Premio Nóbel de Literatura José Saramago.
El ganador del Certamen de Escritura 2004, categoría Polimodal -en el cual participaron 2000 escuelas argentinas-, se llama Alberto Ignacio Pasei, tiene 16 años y es de Coronel Dorrego, una localidad situada al sur de la provincia de Córdoba, Argentina, quien presentó una monografía basada en Bestiario, del escritor argentino Julio Cortázar.
Una salva de aplausos atronó la sala cuando Saramago expresó que "hagan lo que hagan la Internet y la computadora, no hay nada en el mundo que pueda sustituir al libro. ¿Por qué? Porque sobre la página de un libro se puede llorar, pero no se puede llorar sobre el disco duro de la computadora". (Discúlpeme que discrepe con usted, Maestro).
Saramago dijo deberle toda su cultura a El Quijote y que ese sería el libro que se llevaría con él a una isla desierta, con la seguridad de saber que, aunque viviera mil años en esa isla, siempre encontraría en El Quijote ese sitio inmortal de la humanidad mientras la humanidad se encontrara en este planeta".
Paso a comentar algunos de los paneles que me resultaron más aleccionadores, ya que sería tedioso para los lectores, si los detallara a todos.
Literatura y realidad
Era el título de uno los paneles compuesto en su totalidad por escritores que se realizó en el Complejo Parque de España bajo la consigna "Escritura literaria: la invención de una identidad" dentro de la sección II del III CILE. Con la coordinación del escritor y embajador argentino Abel Posse -quien hizo alarde de un marcadísimo "dequeísmo", para gran tribulación de todos los presentes-, la argentina Angélica Gorodischer, el argentino Elvio Gandolfo y el puertorriqueño Luis Rafael Sánchez debatieron acerca del papel de la literatura en la creación de la identidad de los pueblos hispanoparlantes.
Con una ponencia que Posse calificó como "una parábola del nacimiento de la lengua", Gorodischer intentó explicar, a través de una especie de cuento, cómo "la lengua produce la realidad de las personas". Lo hizo a partir de la Torre de Babel, hecho bíblico utilizado por muchos de los expositores.
A su vez, el rosarino Gandolfo desarrolló una exposición llena de referencias autobiográficas para explicar su ingreso al mundo de las letras desde un hogar obrero.
Sánchez fue el panelista más festejado al apelar a un texto gracioso, irónico y con rimas que buscó explicar el papel de los extranjerismos y barbarismos en la formación de la idiosincrasia caribeña; en especial, recalcó, acerca de "la lidia centenaria que los puertorriqueños tienen con el inglés". Se refería al dicho "llámame para atrás", que es así traducido del inglés "call me back". Asimismo, reconoció la compleja situación de su país al asegurar que "a veces los propios hispanoamericanos nos tratan como bastardos, pues no reconocen nuestra identidad hispanoparlante".
Subtítulos y doblajes bajo la lupa
Uno de los paneles de la sección III que despertó más entusiasmo entre sus muchos asistentes fue el titulado: "El español de los textos cinematográficos: filmes y doblajes, series y telenovelas del mundo hispánico", en el que intervinieron el cineasta argentino Carlos Sorín, el director del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) de Argentina, Jorge Coscia, y el investigador de la Universidad de Buenos Aires Eduardo Romano.
El panel estuvo presidido por el director de la Academia Cubana de la Lengua, Lisandro Otero, y coordinado por el guionista y director de teatro mexicano Miguel Sabido, que se mostró muy activo en su función.
En primer lugar, Coscia cuestionó el español neutro de los doblajes. Tras aclarar que "hay doblajes buenos y malos", consideró que -sin duda- existe una pérdida "a veces irremediable" en los subtitulados y doblajes, lo que constituye "un dilema sin resolver". Como ejemplo, citó la obra de Whitman, cuyos matices se pierden cuando se lo lee en español. El funcionario del INCAA remarcó también la idea de que "sólo una sociedad con relato propio puede intermediar el lenguaje ajeno".
A continuación, Romano describió minuciosamente cuál es la lengua que se habla hoy en el cine y la televisión en el mundo hispánico, recurriendo para ello a numerosas citas ilustrativas. "Tal vez los modos de representación en el cine estén cambiando" -arriesgó. Al caracterizar al discurso fílmico actual, sostuvo que "se origina en una serie compleja de visiones autónomas de distintos directores, que están unidas, a su vez, por una imagen de época". En relación con la pantalla chica, destacó que en la actualidad "abundan las tele-comedias conciliadoras" y consideró que "el palimpsesto televisivo tiende a homogeneizar".
En último lugar, precediendo el momento de las preguntas del público -muchas de las cuales le estuvieron dirigidas- un entusiasmado Sorín confesó que su presentación en el III Congreso fue una "audacia" a la que se atrevió. La perspectiva adoptada en su exposición fue más amplia de lo que proponía el título de la mesa: buscó dar cuenta de la "siempre conflictiva relación entre literatura y cine; entre palabra e imagen". "La palabra evoca más que la imagen y ese es su fuerte" -aseveró.
Sin olvidar su profesión, se explayó al explicar la importancia del guión cinematográfico, para concluir diciendo: "prefiero un cine donde la palabra oculte más que refleje; refiera más que explique". Sobre cuál es el "lenguaje esencial del cine" aseguró que "es el de los gestos, que valen más que mil palabras". Y dejó la magia suspendida sobre el auditorio cuando afirmó que "no hay fórmulas" para tener éxito y saber cuándo un guión va a "pegar" en el público.
Como para distender un poco el clima académico, allí estaba nuestro inefable Fontanarrosa. Mientras el resto de los académicos de la mesa vestía trajes oscuros y corbatas, él se presentó con una camisa entreabierta que lo hacía lucir muy... como él es.
-Lo que es no conocer esta ciudad. Bellas mujeres y buen fútbol, ¿qué más puede ambicionar un intelectual? -se jactó Fontanarrosa al iniciar su atípico y delicioso "aporte irregular al lenguaje y al Congreso", en el que bregó por una amnistía para las "malas palabras".
Vinculando el tema con el título de la sección, evocó el intercambio verbal oído en partidos de fútbol internacionales, donde se grita "comegatos", un "rosarinismo",observó.
-¿Por qué son malas las malas palabras? -quiso saber, sin proponer una defensa "quijotesca" de las malas palabras-. ¿Son de mala calidad? ¿Les pegan a las otras?
En alusión a las "palabrotas" -palabras cada vez más saludables y fuertes- explicó que reflejan la expresividad y fuerza, permiten matices, "algo que las hace difícilmente intrascendentes".
-Algunas palabras -fundamentó- son irremplazables por su sonoridad, fuerza y contextura física. No es lo mismo decir "tonto" o "zonzo", que decir "pelotudo", que bien podría designar a un utilero de fútbol. Es una palabra ya universalizada, aunque no sé si está en el Diccionario de Dudas... La fuerza está en la letra T; anoten las maestras -ordenó.
Continuó luego con diversas humoradas que venían al caso y expresadas con mucha altura. Fue el expositor más aplaudido de esa mesa.
A continuación, Bryce Echenique explicó que "es deseable que la lengua internacional sea el medio de expresión de la filosofía, la ciencia o el periodismo", pero no de la literatura, que debe escapar a ella so pena de dejar de ser creación. Y tuvo tiempo para referir una anécdota de Víctor Hugo, quien decía: "De haber vivido y crecido en España, me habría convertido en un poeta español, y mis obras no habrían tenido el alcance internacional que han tenido. En la Francia de hoy, imposible sería escribir un diario clandestino en español -tal como lo hacía Víctor Hugo- puesto que el español sería incapaz de disimular los secretos de alcoba de nadie" -reflexionó divertido.
Por último, y antes de dar lugar a las preguntas del auditorio, Julio María Sanguinetti, "tocado por un ángel para hablar" -como sugirió Escribano, y es verdad pues fue el único expositor que no leyó su ponencia- hizo mención a las tres globalizaciones que ha vivido la humanidad y sus vínculos con la expansión de las distintas lenguas hoy dominantes en el mundo. Opinó que "en la primera globalización en el siglo XVI el español fue dominante, como lo fue el inglés a partir de la segunda globalización entre fines del siglo XVIII y principios del XIX. Si ahora el español cobra fuerza es por este hecho desgraciado de las emigraciones, fruto de los problemas económicos".
Al finalizar las ponencias, una persona del público le hizo una pregunta a Fontanarrosa.
-Ha hablado de "malas palabras" y la forma de utilizarlas, pero no se ha referido al apellido del Director de la Real Academia Española, ¿qué nos puede decir al respecto?
Todas las miradas se dirigieron hacia Fontanarrosa, pensando cómo saldría de semejante embrollo.
-Este tipo de congresos -comenzó diciendo- hace que confraternicemos los unos con los otros, razón por la cual considero que, a esta altura de los acontecimientos, ya podríamos llamarlo Don Víctor.
Los aplausos, salpicados de carcajadas, acompañaron tan perspicaz respuesta y dieron por finalizada la sesión de ese día.
El escritor argentino Juan José Sebreli participó el día jueves, de la Sección II "Identidad y lengua en la creación literaria". En la oportunidad, defendió la diversidad del español y de toda lengua en general. "La pureza en la lengua es contraria a la vida; toda lengua es esencialmente impura, babélica, mestizada, bastarda, promiscua y está bien que así sea" -expresó. También señaló que en América "el español, el portugués, el inglés y el francés -a pesar de ser las lenguas de los invasores y conquistadores- lograron crear la unidad de continentes entre sí. Retomando, sobre el final, el tema de su ponencia, Sebreli aseveró: "Debe reconocerse que, de las lenguas neolatinas, tal vez la española haya sido la más generosa en traducir la literatura y el pensamiento de otras lenguas, algo que, lamentablemente, no ha sido recíproco".
Un tema aparte es el del poeta y monje trapense Ernesto Cardenal, que fue uno de los personajes de la cultura que despertó mayores expectativas entre los que asistimos al III Congreso. Tras participar por la mañana en la Mesa redonda de la Sesión plenaria de la II Sección: "Identidad y lengua en la creación literaria", brindó una conferencia -muy concurrida- en una de las salas del Teatro El Círculo. Se refirió extensamente a diversos temas relacionados con la revolución, el socialismo y la teología de la liberación y enfatizó que el único sistema que de verdad fracasó, es el capitalista. Ante una pregunta acerca de su posición dentro de la Real Academia Española, dijo:
-Cuando tenía 18 años era antiacadémico y ahora, que tengo 80 años menos dos meses, lo sigo siendo, aunque también soy miembro de la Academia.
Señaló que estaba totalmente de acuerdo con Carlos Fuentes y su visión de que "la lengua es nuestra manera de modificar al mundo".
-Porque -dijo Cardenal- la poesía es para cambiar el mundo. Marx decía que la poesía no era para explicar el mundo, sino para cambiarlo. Y lo mismo podría decir de la poesía o de la teología.
-¿Cuál es su opinión en relación con la idea de instaurar el uso de un español internacional o neutro en los medios de comunicación? -fue una de las preguntas.
Cardenal fue enfático en su respuesta: "No estoy de acuerdo. De ninguna manera. Un español unificado sería como el clon en la biología, la multiplicación de un ser idéntico que no se diversifica. La evolución biológica pasa por la diversificación, y lo mismo sucede con las culturas y con el lenguaje. Nuestro idioma español proviene del latín. De haberse quedado en el latín, hoy no estaríamos reunidos aquí. Y del mismo modo que sucedió con aquel español, el de la actualidad también se modifica haciéndose argentino en Argentina o mexicano en México. Aunque es bueno que se unifique también, para que nos entendamos los millones que hablamos en español; pero, sin que se pierda nunca la diversidad. El poeta, el escritor, deben escribir en la lengua de su pueblo y, al mismo tiempo, hacer que la entiendan los demás.
El 2007 en Colombia
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Víctor García de la Concha |
Colombia será la sede del IV Congreso Internacional de la Lengua Española en 2007, que "en principio" se celebraría en la ciudad de Cartagena de Indias. Así lo manifestaron en Rosario el director de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha, y su par del Instituto Cervantes, César Antonio Molina, durante un encuentro con periodistas.
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, envió una carta a los responsables de las instituciones organizadoras de los Congresos de la lengua "ratificando su voluntad" de que la IV edición de este gran foro de debate tenga lugar en su país, afirmó García de la Concha.
Las conclusiones, en general, apuntan a la unificación del idioma, "conciliar sin anular la lengua individual de cada región". Y este es el escueto resumen que ha quedado entre mis anotaciones:
1- Se dijo que el idioma debe permanecer enraizado en sus orígenes culturales.
2- Un texto que tenga un español diferente al de su origen, hace que sus significados queden con poco sentido. Se debe mantener la idiosincrasia de cada pueblo, para darle fuerza a los mensajes. Se sugiere, eso sí, conseguir que sea entendido por la mayor cantidad de personas. Para ese fin, los Correctores debemos esforzarnos por no alterar el estilo.
3- Se ha pedido, asimismo, que no se "inventen" palabras -hecho con el cual, por mi profesión de Correctora Literaria tengo que lidiar en muchas oportunidades-. Aunque hay algunos nuevos vocablos que se van incorporando a nuestro idioma, hay otros que ya tienen sus sinónimos y que no debemos cambiar. Dijeron: hay que "desterrar" la invención de palabras que -según creen los que las promueven- le dan "lustre a un texto", pues es lo contrario.
4- Las traducciones deben ser adaptadas a cada idioma, para que el texto no se vea alterado en su contenido real.
5- Se explicó en varias oportunidades que no es necesario adjetivar demasiado, sino que un solo adjetivo, pero bien puesto, es suficiente. No por adornar demasiado un párrafo, éste tiene más calidad. Una obra con frases breves, en donde cada palabra diga algo, es preferible a escribir largos textos sin ninguna significación
6- El lenguaje de los medios debería estar al alcance de todos, pero muy bien redactado. Se debe tener en cuenta que algunas personas acceden sólo a ese tipo de lectura.
7- Todos los expositores hablaron de Internet y le dieron su debida importancia como elemento de conocimiento de la lengua; lamentaron que hubiera tan pocos sitios en español, sugiriendo que debían incrementarse, en la medida de lo posible.
8- El "spanglish" es una amenaza, y parcialmente destructivo. Debe evitarse -aconsejaron.
Noche de festejos
Una imponente muchedumbre se estiraba como una larguísima serpiente humana tratando de hallar el lugar más propicio para presenciar el ansiado espectáculo. En el Parque de España, a orillas del Paraná y a más de 10 kilómetros del puente, la multitud era incalculable. Familias enteras aguardaban, expectantes. Habían invadido y conquistado la ciudad y la ocupaban orondos, pero con sorprendente paz, en increíble orden, con encomiable afabilidad. Otro tanto pasaba en otros sitios del largo camino costeño. Muchos habían acampado desde temprano y, mientras esperaban la hora cero de los fuegos, comían emparedados, tomaban refrescos y confraternizaban. La música del gran Astor Piazzolla empezó a ponerle clima al asunto. Y los fuegos de repente explotaron: rojo, azul, amarillo, índigo, violeta se mezclaban en todas la diversas formas geométricas imaginadas y se elevaban hacia el cielo como volúmenes caprichosos, mágicos. El hechizo duró veinte minutos. Y la gente hubiera querido mucho más, aunque sólo pudieron verlo bien los que se encontraban más cerca del puente... que no fue mi caso.
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Fuente: El Ciudadano |
En el Monumento a la Bandera, don Mariano Mores desgranaba las notas de su piano, deleitando con sus tangos a miles de personas. Los rosarinos habían vivido su fiesta. Trasmitían una alegría contagiosa.
-Nunca tuvimos algo así -se ufanaban los más veteranos, rebuscando en su memoria para comparar la fiesta que vivían, con otras grandes concentraciones de las cuales habían sido protagonistas. Fue emocionante. Los diarios rosarinos calcularon que más de medio millón de personas participó de esta auténtica fiesta popular.
Por encima de lo académico, cuyo balance será tema de especialistas y tendrá múltiples derivaciones, el III Congreso Internacional de la Lengua triunfó en Rosario en un aspecto importante: el calor popular.
Deseo cerrar este comentario con algo que escuché. Lo dijo uno de los expositores y espero que ustedes me comprendan si, después de haber oído a tantos de ellos, no puedo recordar quién fue. Pero a él le adjudico estas palabras:

"La lengua no es un conocimiento más, sino la base de todo conocimiento"
Y, por último, una expresión de reconocimiento para el pueblo rosarino, que ha sido uno de los grandes artífices del éxito del III Congreso Internacional de la Lengua Española.
Les dejo un cordial saludo,
Hilda Lucci
Corrige al sabio y te amará Corrige al necio y te odiará
correcciones@hildalucci.com.ar
www.hildalucci.com.ar
Datos tomados parcialmente de la página del Congreso. En mi condición de Correctora Literaria y gracias a la colaboración y apoyo, entre otros, de www.autoresdeargentina.com he sido participante del III Congreso Internacional de la Lengua Española.
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