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                                 SALVA TU ALMA

                          (HERNAN ECHEVERRIA)

 

 

D�a 7   

                                          Cap�tulo I

Extra�o regreso 

 

Germ�n Garc�a manejaba velozmente su Cherokee por la Panamericana con rumbo a Gualeguay, como si estuviera escapando.

 

Nerviosamente, cambi� el dial hasta que escuch� a Nito Mestre y se relaj� un poco. Se anim� a acompa�ar t�midamente la melod�a de "Yo soy un fabricante de mentiras" con un tamborileo de dedos contra el volante y, por momentos, hasta form� un d�o con el cantante.    

 

El sol de frente le molestaba lo suficiente como para bajar el parasol de su lado y all� se descubri�, en el espejo de cortes�a, que le devolvi� su propio rostro lleno de arrugas.

 

Se puso a contarlas imaginariamente, para distraerse y comprobar si coincid�an con sus a�os, pero no lleg� a las cuarenta y cinco. Volviendo ligeramente la vista a la ruta, se miraba una y otra vez.

 

-�Qu� mir�s, fabricante de mentiras? -se pregunt� amargamente.

 

De pronto, lo interrumpi� el llamado del celular; dudando, abri� la tapa con desgano, revis� el display y decidi� no contestar. Abandon� el aparato en el asiento del acompa�ante y ahora parec�a descansar, silencioso.

 

Sin embargo, a los pocos minutos volvi� a sonar, insistente,  hasta que atendi�, sin bajar el volumen de la m�sica... buc�lico.

 

-S� -dijo Germ�n.

 

-�Hablo con Garc�a?

 

-S�, �qui�n habla?

 

-Principal Zeballos, de la Comisar�a de Torcuato, Tigre Segunda.

 

-�No est� hablando desde mi casa? ?por lo menos eso  le hab�a indicado su celular.

 

-S� se�or, estoy en su casa. �Usted est� cerca?

 

-Perd�neme -dijo Germ�n haciendo caso omiso a la pregunta del Oficial-  �me puede dar con mi mujer un minuto?

 

-Justamente por eso lo llamo, Garc�a.

 

-�Es una joda? -lo interrumpi� Germ�n de mala manera, mientras bajaba el volumen de la radio.

 

-No se�or, no; no es ninguna joda, d�game d�nde est� y...

 

-�Qu� est� pasando? �Me da con Mar�a, la muchacha? �O tampoco est� ah�? -lo interrumpi�.

 

-�En cu�nto tiempo puede estar ac�, Garc�a? Como se imaginar�, no es un tema para hablar por tel�fono.

 

-Si me dice de qu� se trata, puedo estar en media hora; tendr�a que volver, porque estaba de viaje.

 

-S� -respondi� Zeballos- ya s� que est� de viaje; pero le explico: su esposa tuvo un accidente y necesito que se venga urgente.

 

-�Qu�? �Qu� le pas� a mi esposa? -descolocado, s�lo atin� a aplicar los frenos de la camioneta para detenerse torpemente sobre la banquina, en medio de una polvareda- �C�mo est�?

 

-Le pido que vuelva cuanto antes. �Media hora, me dijo? -pregunt� Zeballos neg�ndose a dar m�s explicaciones.

 

-S�, media hora; estoy por... �estoy volviendo! �Me puede explicar qu� pas� y d�nde est� ella?

 

-No se�or, todav�a no le puedo explicar, pero  lo espero en la Comisar�a; 202 y Boulogne Sour Mer, en Torcuato.

 

-�Me puede dar con Mar�a, entonces? -insisti� Germ�n.

 

-No se�or,  no puede hablar con ella; lo espero en media hora, no se demore. Cuanto antes venga, mejor; pero venga a la Comisar�a directamente.

 

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