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Manuel Puig

Cuando todos estaban en el exilio ninguno se interesó por mi suerte, nunca. Sobreviví con mis medios. Quizá fue demasiado fuerte el rechazo que sentí. Sobre el eco de mi obra le diré una cosa y no me va a creer. Desde hace dos años "El beso de la mujer araña" circula libremente y sin embargo no salió ni siquiera un comentario. Con Alfonsín la censura no existe más, pero no se escribió una sola línea para un iibro que ha suscitado tantas reacciones, positivas y negativas en tantos países del mundo

(fragmento de nota de Giovanna Pajetta, Crisis  nro. 41, abril de 1986)

Jorge Luis Borges

Mi destino sigue siendo un misterio. Estoy ciego, la mayoría de mis contemporáneos han muerto; soy un hombre tímido y desde el año 55 ya no puedo leer, tengo que recitar cosas que se me ocurren... ¡Yo no sé cómo no aprendí el sistema braille! Eso habría cambiado toda mi vida. Si yo pudiera leer, pudiera escribir..., pero ahora es demasiado tarde, ni siquiera tengo la sensibilidad suficiente en los dedos. ¡Si, hubiera cambiado toda mi vida...!

(fragmento de nota de Julio Cesar Calistro, encontrado en http://www.ucm.es/OTROS/especulo/numero6/borges83.htm)

Jorge Luis Borges

Muy temprano tuve vergüenza de ser alguien que, más que los libros, amaba ser un hombre de acción,  Sí, pero en el presente no comparto esa opinión. Tengo la impresión de que hacer algo es menos que reflexionar o soñar ese algo; que ser un escritor es un hermoso destino.

(fragmento de nota de Bernard Pivot,  La Jornada Semanal, 23-03-97, traducción de Juan Moreno Blanco)

Bioy Casares  

Bueno, no corrí los cien metros llanos en ocho segundos como hubiera querido.

Fui un buen centroforward, en el fútbol; un buen tres cuartos, en el rugby; y un buen singlista en el tenis

(fragmento de nota de Daniel Aguilera, revista Noticias, 13-11-94)

Héctor Tizón

Un hombre está hecho en verdad de muy pocos momentos importantes. Un puñadito de personas queridas, tal vez... Todo lo demás es ruido y anonimato. Al cabo de los años, cuando uno ya ha probado bastante, se da cuenta de que son muy pocas cosas las que lo hacen feliz. Por ejemplo, la idea de ir conformándose con lo que se ha sido y también con lo que no se pudo ser. Unos cuantos -muy pocos, los posibles, que siempre son muy pocos- amigos con los que uno tenga un lenguaje común, valores entendidos. Tener la certeza de no haber hecho deliberadamente daño a nadie, y, en mi caso, haber tratado de ser justo como juez y como hombre.

Yo creo que un novelista es igual a los demás, sólo que ciertas cosas le impactan más que a otros. Si uno entra en un bar y ve sentado a un hombre al que se le caen las lágrimas, le parece que vale la pena indagar, jugar a construirle una historia. Y la escribe porque necesita expresar ése y otros pedazos de vida que le faltó vivir. Escribe para decir: "Aquí estoy yo. Estas pocas palabras que he escrito son mi biografía. Apócrifa, pero mía. Es el resumen de mis propias carencias porque no pude ser más rico que el conjunto de estas vidas que les cuento". Una vez conocí al dueño de un burdel en el que había un cartel con letras de neón que decían: "Recuerdos del 37". "¿Pero recuerdos de qué, cómo eran?", le preguntaba la gente. El siempre contestaba lo mismo: "Aaaahhh". "Sí, pero, a ver, cuentemé, ¿por qué del 37?" Y él repetía: "Ahhhh". Algo muy estupendo le había pasado ese año, pero nadie supo, salvo él, qué había sido. Para mí, la biografía de ese hombre es ese gesto: un ademán y una cara de felicidad extraordinaria. Ojalá yo pudiera decir lo mismo, al cabo del tiempo. Claro, a lo mejor, es mucho lo que estoy pretendiendo.

(fragmentos del diálogo con Raquel Garzón, diario Clarín Digital,  29-08-99)

Abelardo Castillo

Si te hago la lista, tendrían que sacar un suplemento especial. Pero, me arrepiento, ahora que ya no está, de no haber hablado más con mi padre. Me arrepiento de mi falta de caridad. Me arrepiento de haber sido violento y desconsiderado aun con gente a la que estimaba. Me arrepiento de haber sido mucho más vanidoso de lo que pensé

(fragmento de nota de María Esther Vazquez, diario La Nación, 14-04-99)

Héctor Tizón  

Ya no tengo impaciencias ni apuros. Si me muriera hoy , no tendría pena por las cosas que supuestamente podría haber hecho y no hice. Además, y por no vivir en una gran ciudad, disfruto algo que pocos tienen, salvo los muy ricos: tiempo.

(fragmento de nota de María Esther Vazquez, diario La Nación, 10-05-97)

Alberto Guirri

Haber escrito cada uno de mis poemas treinta años después.

(fragmento de su libro Cuestiones y razones, ed. Fraterna 1987)

 

 

 
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