Como De Quincey y tantos otros, he sabido, antes de haber escrito una sola línea, que mi destino sería literario. Mi primer libro data de 1923; mis Obras Completas, ahora, reúnen la labor de medio siglo. No sé qué mérito tendrán, pero me place comprobar la variedad de temas que abarcan. La patria, los azares de los mayores, las literaturas que honran las lenguas de los hombres, las filosofías que he tratado de penetrar, los atardeceres, los ocios, las desgarradas orillas de mi ciudad, mi ciudad, mi extraña vida cuya posible justificación está en estas páginas, los sueños olvidados y recuperados, el tiempo... La prosa convive con el verso; acaso para la imaginación ambas son iguales.Felizmente, no nos debemos a una sola tradición; podemos aspirar a todas. Mis limitaciones personales y mi curiosidad dejan aquí su testimonio.
El segundo volumen de las Obras Completas de Jorge Luis Borges reúne los libros publicados entre 1952 y 1972. Durante esos años, marcados a la vez por el drama personal de la ceguera y el reconocimiento internacional, su escritura tiende a regresar a la poesía con tres importantes excepciones: el libro de ensayos Otras inquisiciones (1952), notable por su sencilla perfección y su influencia en el desarrollo de la literatura contemporánea; El hacedor (1960), singular miscelánea donde brilla el breve texto autobiográfico "Borges y yo", emblemático en el corpus del autor; y El informe de Brodie (1970), una magistral serie de cuentos que retoma la obra narrativa iniciada treinta años antes.
Escritos al azar de los viajes y los días, en el intervalo de las distinciones que le otorgaban universidades y gobiernos extranjeros, los libros reunidos en el tercer volumen de Obras Completas de Jorge Luis Borges abarcan los últimos veinte años de su vida. Quiza por eso abundan en revelaciones de índole personal.
Además de su reconocida importancia como poeta, narrador y ensayista, Jorge Luis Borges desempeñó un papel crucial en la literatura contemporánea como lector y divulgador a través de tres géneros definidos: la conferencia, el prólogo y la crítica. El presente volumen incluye un conjunto de textos indispensables para apreciar su aporte en ese campo.
Desde su publicación en 1872, el personaje de Martín Fierro se fue transformando en un mito, porque encarnaba el individualismo del gaucho en la libertad de la pampa frente a la sociedad urbana y progresista. El respeto y la admiración que la gente de campo sentía por el gaucho alzado contribuyó sin duda a la difusión y el éxito del poema: cantores analfabetos y gauchos lectores repetían sus versos en las pulperías y boliches de campaña. El poema participa simultánea y alternativamente de lo épico y de lo lírico. Por la fuerza expresiva de su lenguaje, rico en imágenes y comparacionestomadas de la realidad, la historia de las desventuras de Martín Fierro se incorporó a la tradición popular y se convirtió, pese a las imperfecciones que puedan atribuírsele y debido al genio literarios que la anima, en el poema nacional por excelencia.