Francisco Pascasio Moreno, a quien la posteridad conoce como el Perito Moreno, fue sin duda el más importante viajero argentino a las regiones patagónicas. Recorrió esos parajes impulsado no sólo por una fuerte e innata atracción por la investigación y la aventura, sino también por un acendrado patriotismo, que si bien fue un importante motor para sus expediciones, se incrementó al conocer lugares que sus coetáneos ni siquiera imaginaban, paisajes únicos: salvajes y desiertos, que ya ejercían un poderoso atractivo sobre viajeros de otros países, pero que en el nuestro reconocen pocos aunque valiosos antecedentes. Viaje a la Patagonia Austral, editado por el autor en 1876, y que conoció ese mismo año una segunda edición, narra las vicisitudes de un viaje que reconoce como ilustres antecesores a Charles Darwin en la expedición comandada por Fitz Roy, de 1823, y a George C. Musters, en 1870. Moreno recorre el río Santa Cruz, desde su desembocadura en el Atlántico hasta sus nacientes en la cordillera de los Andes. Llega así a los lagos Argentino y San Martín, a los cuales bautiza con esos nombres, y al lago Viedma.
El arte de viajar recoge gran parte de las crónicas periodísticas que Manuel Mujica Lainez escribió a lo largo de cuarenta años, entre 1935 y 1977, en sus recorridos por el mundo.
En todos sus viajes, Mujica Lainez se portó como un verdadero hombre de mundo, que actuó con igual desemvoltura en las grandes capitales europeas, en China o en Bolivia. Tan dispuesto a reencontrarse con lo conocido como abierto a las sorpresas de lo diferente, en estas crónicas describe la Alemania de Hitler, narra la situación de Inglaterra y de Francia después de la guerra, descubre la antigüedad en la moderna Grecia, revela las riquezas del Perú tradicional, discute sobre el arte en París y hasta critica las desventajas del turismo.
Este libro es el relato de un viaje increíble en medio de paisajes extraordinarios, pero también es la historia de cómo Gunter Plüschow concretó un sueño que tuvo cuando, siendo sólo un inquieto escolar, encontró una vieja postal con la imagen de un buque anclado en las exóticas costas de Tierra del Fuego.
Este libro cuenta la vida de Jacques de Larminat. Si bien es una crónica privada, de un hombre y de su familia, es también la historia de la Patagonia, sus pioneros, y una parte de la historia de la Argentina. La familia de Jacques de Larminat, de origen francés, levantó, en las inmediaciones de San Martín de los Andes, la estancia "Cerro Los Pinos". La elección del lugar, la compra del campo en 1910, los tortuosos viajes de entonces, las primitivas casas de madera y las de piedra más tarde, el cruce de las majadas de ovejas por el río, la primera cosecha¿ En fin, toda la odisea de este emprendimiento pionero está narrado con gran fuerza y veracidad. Encontramos el ameno relato de la vida de campo en estas latitudes, la descripción de las comidas caseras, las fiestas patrias y familiares. El libro contiene una profusión de ilustraciones a color y blanco y negro con acuarelas de Santiago de Larminat y fotografías y grabados de la época.